 |
Fernando Hermenegildo Caudevilla
Socio Director
Socio Colectivo de ADL
|
El otro día, un cliente y amigo definía nuestra consultoría como un trabajo muy práctico, capaz de llegar allí donde le cuesta a la dirección. Comentaba que descubrimos cosas que otros no pueden ver con sus ojos y llevamos a cabo proyectos que internamente se consideran imposibles.
Nuestro trabajo como consultores, en ocasiones, consiste en establecer y formalizar los procesos internos de fabricación, logística, desarrollo de nuevos productos, o cualquier otro proceso que se realice en el día a día de la empresa. Pero hay mucho más que el simple hecho de formalizar unos procesos de trabajo. Se trata, además, de formalizar el modelo completo que establezca los procesos con los cuales las personas van a asegurar la mejora continua, y de igual manera el crecimiento de los individuos como personas dentro de la organización.
Es como si en el fondo de la oscura cueva que a veces son las empresas, prendemos un fuego que nos permita iluminar y ver la realidad de lo que ocurre día a día.
Con la luz de ese fuego lo que hay que conseguir es aprovechar las inmensas posibilidades que hay siempre latentes en el fondo de las personas y de los procesos, el tesoro escondido. Con luz, las ineficiencias saltan a la vista.
Es el momento de trabajar con las personas estableciendo las mínimas reglas del juego, simplificando todo lo posible y formalizando los procesos que van a llevarnos al cumplimiento de los objetivos. Con la claridad que nos da la luz y la sencillez de los procesos, establecemos las herramientas mínimas que nos permitan optimizar el rendimiento de los procesos, así como establecer el modelo de reuniones y relaciones entre las diferentes personas y equipos que permita la implicación de todos y el sentimiento de participación de unos objetivos comunes.
Sólo con iluminar ya conseguimos abrir los ojos y empezar a alinear esfuerzos. Con los procesos, las personas comienzan a mejorar la productividad. Pero el verdadero tesoro aparece cuando las personas hacen que los procesos mejoren día a día, y los procesos hacen que las personas mejoren de igual manera. Es la rueda que no para. Es la sostenibilidad en el tiempo de los modelos de mejora continua basada en la implicación, motivación, sentido de pertenencia a un proyecto de empresa y responsabilidad del individuo en la consecución de objetivos.
En el caso de procesos productivos y logísticos, principalmente, pero también en procesos administrativos, clínicos o de tipo servicios, el desarrollo e implantación de modelos basados en Lean Management sigue exactamente el proceso explicado anteriormente:
- - El trabajo con los trabajadores siguiendo las reglas de juego del espíritu Kaizen, la creación y documentación de procesos simplificados en un área piloto.
- - La reorganización de la Organización Humana (organigrama) y el establecimiento de las reuniones necesarias y los foros de trabajo con el resto de la organización para llevar a cabo el trabajo de la manera más eficiente.
- - El establecimiento de indicadores de rendimiento sencillos y visuales que permiten el análisis y la mejora continua mediante planes de acción liderados por los propios operarios.
En el caso de los procesos de desarrollo de nuevos productos, quizá son menos conocidos los modelos de excelencia de procesos basados en Sistemas Integrados de Gestión de Proyectos, PMS (Program Management System) o Lean Programs (Desarrollo de Proyectos Lean). Los resultados son mucho más espectaculares, puesto que la “oscuridad” de estos procesos suele ser total al no haber sido analizados antes y al participar departamentos habitualmente muy estancos.
El proceso de implantación vuelve a ser el mismo, iluminar los procesos y dotarlos de claridad y transparencia.
- - El trabajo en proyecto piloto con el equipo para establecer los nuevos procesos, el establecimiento de reuniones y foros que aseguren el cumplimiento de los objetivos, el establecimiento de indicadores claros y visuales, y la implantación de herramientas que garanticen la implicación de todos.
- - La visibilidad total del desarrollo de los proyectos y mejora continua basada en el retorno de experiencias.
En definitiva, el reto es conseguir establecer procesos que mejoran gracias a individuos que crecen como personas al llevarlos a cabo. Es la pasión por los procesos y por las personas de las organizaciones excelentes.
|