Artículos de nuestros Socios Artículo de Opinión: “Vuelva usted mañana”, por Hugo Merelo. (La paradoja de las autorizaciones administrativas en actividades industriales y logísticas). Entre los objetivos de la empresa, además de la obtención de beneficios, se encuentra el cumplimiento de la normativa en el desarrollo de la actividad. En general, la empresa debe adecuar sus procesos a los estándares legales, de forma que se cumpla la normativa vigente. Para ello, en no pocas ocasiones, la empresa, inicia el correspondiente trámite administrativo para cumplir con las leyes. Este trabajo no es fácil, puesto que la cantidad de normativa en este país es ingente y, por ejemplo, para un tipo de actividad de almacenamiento, confluye muy diversa normativa, como normativa eléctrica, protección acústica, ventilación, protección laboral, sanitaria o normativa de protección contra incendios. Pero…. ¿qué ocurre cuando la administración incumple su función y dilata en el tiempo la resolución administrativa? ¿Qué ocurre cuando nuestro amable vecino del polígono industrial, aún realizando una actividad análoga a la nuestra, no realiza la costosa inversión que acabamos de realizar en, por ejemplo, sistemas de protección contra incendios o en materia medioambiental? ¿Cómo afrontar una alta inversión en instalaciones que no aportan ningún valor añadido a nuestro proceso industrial o logístico, pero qué se debe realizar “porque lo dice la ley”? La administración debería dirigir su mirada hacia el tejido productivo industrial, percatándose de que la aplicación de normativa, que no aporta valor añadido al proceso productivo, encarece y lastra la creación de nuevas actividades. Obviamente la normativa plantea soluciones que mejoran la calidad medioambiental o asegura incluso la seguridad del operario, algo que no voy a poner en cuestión, si bien, cuando uno entra a fondo en la normativa, descubre que ha sido desarrollada por personas ajenas a la realidad industrial y que plantean soluciones caras y no por ello útiles. Así mismo la administración debería articular controles de forma que todas las actividades industriales similares jueguen con las mismas reglas, ya que de poco vale si el control además de no ser eficaz, no es generalizado, invitando al escaqueo de aquel que prefiere quedar al margen de la ley. Con la tendencia actual de la administración de externalizar, se plantea en esta cuestión el control por parte de la administración a través de organismos control externos, solución que tampoco es la idónea, pues la repercusión económica de estos controles se trasladan al administrado, encareciendo el procedimiento una vez más. Hugo Merelo Ramírez Ingeniero Industrial (Socio Individual de ADL) Página 9