Artículos de nuestros Socios Artículo de Opinión: “Transporte vs Economía: la realidad a dos velocidades”, por Carlos García. El sector del transporte muestra perspectivas de recuperación. El pasado 2009 será recordado como el año en el que la mayoría de las economías del mundo sufrieron uno de los mayores declives de su historia, sólo comparable al famoso “Crack” de 1929. El deterioro repentino del contexto financiero en el que nos movíamos puso contra las cuerdas a todo el sistema económico. Conceptos como crecimiento, primas sobre beneficios, reparto de dividendos, inversiones, líneas de crédito, hipotecas baratas, etc… han desaparecido prácticamente de nuestro lenguaje cotidiano, los han sustituido términos menos gratos como ajustes, recortes, impagos, “ERE” y similares. Múltiples sectores de la economía se han visto sumidos, de la noche a la mañana, en severas caídas de sus cifras de negocio, rentabilidades y acceso al crédito. Todo ello aderezado con un panorama económico repleto de miedos e incertidumbres, sin soluciones ni perspectivas de recuperación en el horizonte. Los analistas económicos han venido apoyando sus teorías respecto a la evolución de la economía en indicadores macroeconómicos como el PIB, los tipos de interés a largo, la evolución del IPC, la tasa de paro y un sinfín de cifras y datos con los que intentan arrojar luz y certidumbres en un océano de pesimismo. Pero estos indicadores no dejan de ser una radiografía a posteriori, sólo nos cuentan lo que ha pasado con días, semanas o meses de retraso. Indicadores cada vez más positivos. El sector del transporte no se ha librado de sufrir las consecuencias de la crisis. Hemos visto cómo se reducían los volúmenes transportados, la cifra de negocio y las rentabilidades en porcentajes superiores a los dos dígitos. Este declive ha sido motivado por la caída incesante del consumo y la inversión en bienes de equipo, a lo que se sumó un aumento preocupante de la morosidad. Trabajamos en un sector muy sensible a la evolución de la coyuntura económica de nuestro país, y como no, a los datos que reflejan la marcha de nuestro sector. Así que hemos tenido la oportunidad de comprobar de primera mano la correlación directa y muy sensible que existe entre ambos elementos, lo cual nos ha ayudado a proyectar una tendencia bajista en la mayoría de ocasiones. Sin embargo, desde mediados del último trimestre de 2009 parece que estos indicadores apuntan sensiblemente al alza, lo cual esperamos que sea el “rayo de luz” que empiece a contagiar ilusión, esperanza y optimismo a nuestra maltrecha economía y nos ayude a afrontar el recién comenzado 2010. Carlos García Departamento Comercial y de Marketing MOLDTRANS Página 8